Día del Apicultor

La Bromatologa Romina Ghiglione en nombre de la Incubadora de Empresas saludó a los Apicultores en su día, cada 21 de junio se celebra en Argentina, esta fecha se recuerda como modo de reconocimiento a todos los apicultores que con su labor permiten el desarrollo de este sector.

Destacó la calidad de la miel que se está teniendo en nuestro departamento y comunicar el trabajo que se está haciendo en la Planta Apicola de la Incubadora de empresas donde se está fraccionando toda la cosecha que se realizo esta temporada para poder participar en la Expo Rural de Buenos Aires, una feria muy importante en la que se está participando desde  años anteriores y se espera que este año también tenga excelentes resultados.

El apicultor es la persona encargada de criar y cuidar las abejas para así poder aprovechar los productos que se logran a través de la práctica de la apicultura como la miel, el polen, la jalea real y el propóleo, entre otros. Para ello, el apicultor debe llevar a cabo una serie de tareas de preparación, mantenimiento y recolección.

El trabajo del apicultor incluye algunas tareas importantes como el emplazamiento de las colmenas, la recolección de los productos apícolas, la conservación de la miel y otras actividades de limpieza y mantenimiento.

– Emplazamiento de las colmenas: cuando comienza el período de floración de una determinada especie vegetal, el apicultor debe emplazar las colmenas en el espacio seleccionado. Dicha ubicación le facilita a las abejas su tarea de recolección del néctar y polen de las flores.

– Recolección de productos apícolas: luego que las abejas recogen el polen y néctar de las flores, la miel cristaliza  y el apicultor debe recolectarla. Para realizar dicha labor, el apicultor debe ir protegido con un traje especial que evita que las abejas lo ataquen, muchas veces, antes de la recolección se ahúma la colmena para tranquilizarlas.

– Conservación de los productos: por lo general el apicultor guarda la miel en recipientes de cien kilogramos y luego la envasan en frascos de vidrio a medida que la van vendiendo. Es importante que la miel se conserve en lugares frescos, limpios y bien ventilados.

– Mantenimiento de las colmenas: cuando la etapa de recolección ha finalizado, el apicultor debe proceder con las tareas de limpieza. Para ello debe limpiar todas las colmenas retirando las celdillas vacías, también debe quitar a los panales la parte reseca y sucia.

– Enjambrazón: otra de las tareas del apicultor consiste en asegurar la continuidad de la colmena mediante el proceso de enjambrazón. Dicha tarea consiste en recoger el enjambre que ha abandonado alguna colmena para colocarlo en una nueva colmena libre.

Como podemos ver, el apicultor debe realizar una serie de tareas específicas que no sólo tienen que ver con el control de la población de abejas y la extracción de miel, sino también con la preparación y mantenimiento de las colmenas.

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