Ya colocaron las primeras vacunas antirrábicas

Veterinaria y Zoonosis está trabajando, desde hoy, en el barrio Martín Güemes. Además de vacunar a las mascotas están recabando información para el censo de animales.

El frío no fue un impedimento para el personal municipal que se encuentra desarrollando, desde temprano, la campaña de Vacunación Antirrábica en el Bº Martín Güemes puesto que-según el último censo- es el lugar más poblado por los caninos. El servicio es totalmente gratuito y los agentes encargados de llevar a cabo la actividad están debidamente identificados. Aprovechando el recorrido estas personas también están realizando el censo de animales.

Esta campaña surgió por un comunicado del Colegio de Veterinarios de Mendoza al alertar al país sobre brotes aislados de rabia y es por ello que sugirieron la colocación de la vacuna en las mascotas. Por iniciativa de la Municipalidad de Malargüe y en pos de evitar las salidas de los habitantes, es que se están aplicando gratuitamente puerta por puerta. Además se les solicita a los vecinos que tengan un veterinario de cabecera que, por favor, se comuniquen con el profesional y coordinen con él para el inyectable.

Martín Vargas, director de Veterinaria y Zoonosis de la Municipalidad de Malargüe, manifestó que al no conocer con exactitud el tiempo que les llevará vacunar en los distintos sectores de Malargüe, es que se ha decidido informar a la comunidad a través de comunicados oficiales -mediante la Agencia de Comunicaciones del municipio- cuando se trasladen a otro barrio del departamento.

¿Quiénes deben vacunarse?

Deberán recibir la vacuna antirrábica todos los gatos y perros que hayan cumplido los tres meses de edad. A partir de ese momento y una vez al año, el animal tiene que ser vacunado obligatoriamente contra la rabia. Esta medida rige para todo el territorio argentino.

¿Qué es la rabia?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), “Se trata de una de las llamadas enfermedades desatendidas, su reservorio natural es el murciélago y es a través de éste, que ocurre el nexo de contagio con las especies de animales domésticos”.

Además, el Dr. Vargas explicó que es una enfermedad viral infecciosa que al ingresar al organismo “ataca” al sistema nervioso central y acaba siendo mortal en casi todos los casos, una vez que se manifiestan los síntomas clínicos.

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad?

Las manifestaciones clínicas pueden variar dependiendo de las distintas formas que adopte la enfermedad.  Generalmente el periodo de incubación de la rabia suele ser de uno a tres meses aunque cabe la posibilidad de que oscile entre menos de una semana y más de un año, esto dependerá siempre del punto infectado y la carga vírica.

  • Entre los síntomas más comunes destacan:
  • Hinchazón o enrojecimiento.
  • Dolor de cabeza.
  • Malestar en general.
  • Náuseas.

De entre las diferentes formas que puede tomar la enfermedad, la rabia furiosa, puede presentar signos de hiperactividad, excitación e incluso a veces aerofobia, y puede llegar a producirse la muerte a los días por paro cardiorrespiratorio.

En la otra forma, la rabia paralítica que representa un 30 por ciento de los casos humanos, según  la OMS, sigue un curso diferente aunque generalmente más prologando en la forma de rabia furiosa. Aquí los músculos se van paralizando lentamente empezando por los más cercanos a la mordedura o arañazos.  Hasta que el paciente entra en coma y acaba falleciendo.

¿Qué es la Ley Nacional de Fauna Nº 22.421?

Es una legislación que protege a la fauna silvestre en la Argentina y en ella se contempla al murciélago –que sería el transmisor de la rabia-, cuyo rol en la conservación del medioambiente es sustancial, ya que “por noche, cada murciélago come la mitad de su peso en insectos. Es decir que en una colonia de miles de miembros (pueden tener entre mil y cinco mil ejemplares), consumen en una noche, entre 10 y 12 kilos de insectos y así prestan servicios ecosistémicos absolutamente valiosos e irremplazables”. Así, hacen un enorme control sobre plagas, como polillas, moscas, mosquitos, escarabajos o insectos que afectan plantaciones de maíz, tomate, tabaco, manzana o pera. Además de consumir ese tipo de animales, resultan claves en la polinización. Fundamentalmente en la dispersión de semillas, en relación a aquellos que se alimentan de frutos.

¿Malargüe correría peligro?

Aunque no estamos exentos de una situación de esta magnitud, gracias a la distancia y geografía que posee el departamento, no se han registrado casos.

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