Almuerzo de las Fuerzas Vivas: El intendente Ojeda dio anuncios para los malargüinos

En el marco del mes aniversario del departamento de Malargüe, se realizó el Almuerzo de las Fuerzas Vivas, el cual se desarrolló bajo protocolo de restaurante en un hotel. En este contexto el Intendente Juan Manuel Ojeda brindó su discurso que a continuación se detalla. 
En primer lugar quiero agradecer a los legisladores nacionales Julio Cobos, Alfredo Cornejo, Luis Petri y Federico Zamarbide por estar presentes hoy aquí en Malargüe. Es una gran alegría que nos acompañen, así también las autoridades del Gobierno Provincial y el Presidente de la Cámara de Diputados, Andrés Lombardi. También hago extensivo el saludo a las distintas instituciones malargüinas y a quienes integran la Cámara de Comercio. Este momento, este almuerzo, es parte también de la tradición de los actos celebratorios del 70 aniversario del departamento y por eso mi agradecimiento a todos los presentes.
Todos saben perfectamente que ha sido –y es todavía- un año difícil para los vecinos y para quienes estamos frente a una gestión. Sin lugar a dudas quedará en la memoria y en la retina de todos y cada uno de nosotros lo que nos tocó pasar en este 2020. Al comienzo de año planificamos y trabajamos en un sentido y luego tuvimos que abocarnos a una situación que no estaba en ningún libro de historia y para lo cual no había un manual de cómo proceder, para donde ir, que decisiones tomar y que decirle a los vecinos ante esta pandemia.
Cuando nos toca conducir una gestión, dirigir la administración de un municipio, una provincia y un país; les aseguro que pasar por algo así no es nada fácil. Y sin embargo, fuimos descubriendo logros, como cuando comenzamos a analizar el tema de la pandemia en marzo con el Gobernador de la Provincia, Rodolfo Suárez – a quién le agradezco el apoyo de este año- y nos ocupamos enteramente del tema salud. Y les aseguro que hicimos un primer cambio fundamental en la historia del departamento respecto a la terapia intensiva. Yo fui protagonista de muchas marchas, hace -algo así- como 12 años de ese reclamo y fue un orgullo como intendente ver como pudimos preparar el sistema con nuevos respiradores, camas y pasar de un sistema precario a uno preparado. Este municipio, con recursos propios, se adelantó incluso ante algunas adversidades (como ejemplo cito al Gobierno Nacional y su decisión de centralizar la compra de respiradores e insumos) y con una donación sin precedentes pudiéramos poner ese lugar del hospital a la altura de las circunstancias.
Hoy, festejando los 70 años del departamento, puedo decir logramos el objetivo de tener 7 camas en terapia intensiva completas, con monitores de última generación y su respectivo equipamiento complementario. Ayer, en el acto donde reconocimos a las enfermeras en su día, nos hablaban de la calidad de lo adquirido en esta etapa y para esa terapia. Allí uno se da cuenta lo que es tener una terapia intensiva de esta magnitud, es decir que se cuadruplicó lo que había al inicio de la pandemia. La iniciativa pasó por asegurar insumos, fortalecer ese cuello de botella, garantizar oportunidades. De no haber hecho estas inversiones realizadas con el Gobierno de la provincia, sin lugar a dudas, muchos malargüinos no habrían podido recibir la atención que corresponde en este tiempo tan difícil.
Desde el Municipio reconocemos el esfuerzo. Ayer anuncié un bono de 40.000 pesos para enfermeras y enfermeros prestadores de servicio. Les puedo asegurar que no es una responsabilidad del municipio hacerlo, pero con una mano en el corazón, cuando ve un profesional de la salud que ganan lo que ganan; como vecino, como malargüino de ley teníamos que dar un gesto. Y más me sorprendí cuando al ingresar a saludar a los enfermeros en la puerta de acceso a la terapia intensiva, le consulto si algunos de ellos tenía una prestación de servicios y me dijeron “todos”. Y dije “fue una decisión acertada”. La respuesta es simple, porque este año fue el año de poner todo en el sistema sanitario, no era el año de pintar la plaza, los arreglos en las ciclovías, de hacer política con cuestiones visibles. Los vecinos sabrán decirme con el tiempo si estuvo bien o estuvo mal, pero creo que en el fondo de mi alma y del corazón de cada dirigente que tocó gobernar en este momento; nos queda la tranquilidad de haber puesto todo en el sistema sanitario, de generar mejores accesos a la salud y que los vecinos pudieran contar con este servicio frente a una situación de pandemia y frente a una situación de desinversión en el sistema hospitalario de muchos años. Esto no es una plaza, no son los juegos de plazas donde va uno a divertirse con sus hijos, con sus familiares, pero me quedo tranquilo que invertimos para tratar de evitar que muera gente. Esto también es parte de hacer política. Hoy digo -y creo- que la decisión es la correcta porque dimos oportunidades a cinco malargüinos más de poder dar pelea por sus vidas en un contexto tan adverso como el que vivimos hoy.
Falta mucho por solucionar, falta mucho por hacer. Nuestro gran problema histórico que tenemos aquí es el desarrollo productivo y económico. Los ingresos del ciudadano que no vienen por trabajo, son por subsidios y los mismos llevaron a la decadencia a nuestro departamento, la provincia y el país. Da bronca ver que un enfermero gana 20.000 pesos facturando, de los cuales les quedan 16.000 pesos en mano y ver que el Gobierno Nacional baja recursos por 17.000 pesos para que te quedes en tu casa. Pero más bronca da cuando uno observa que ese Gobierno pone 50.000 pesos para no usurpar un terreno y ahí es donde uno se pregunta en qué país vivimos, en que sociedad estamos ¿Es esto lo que queremos los argentinos? Mientras aquí hay puesteros que no han logrado ser dueños de sus tierras, la tierra que habitaron toda su vida con sus pasados ancestrales ¿Y que vemos? Un Gobierno Nacional que por manejar la emisión monetaria y el descuido total sobre las finanzas del Estado Nacional paga para que no se cometa un delito. La pregunta que me tengo que hacer es ¿Qué sociedad queremos para los años venideros? Y esto es algo que nos preguntamos todos.
Frente a un tiempo difícil, sostengo que solo se sale con trabajo y producción. No salen por regalos, ni subsidios, aún cuando muchas veces lo tenemos que hacer. Por eso, en esta última semana, envié tres proyectos al Concejo Deliberante para que puedan ser tratados lo más pronto posible en sesiones extraordinarias. Dos de ellos, son trascendentales en la vida de los vecinos de Malargüe.
En el primero de ellos, pido autorización al Concejo Deliberante para poder hacer sepultura en tierra de quienes hayan fallecido por COVID 19, no obligarlos a ir a la cremación porque tenemos una ordenanza que no permite enterrar nuestros fallecidos en cajones metálicos. Teníamos que tratar de cumplir con la fe de cada vecino y afrontar esta nueva realidad. Y por eso que el Concejo lo trate la próxima semana. Aprovecho para agradecer a los cinco concejales oficialistas que hoy están presentes aquí y lamentar profundamente que los concejales justicialistas no estén aquí. Actitud tan lamentable como cuando teníamos necesidades financieras y no quisieron postergar el cobro de su aguinaldo, como hizo todo el gabinete y estos concejales porque realmente no teníamos con que pagar. Malargüe tuvo una caída histórica de sus recursos por la caída del petróleo, esto no es un secreto para nadie. Y así salimos adelante, les puedo asegurar que lo que no te mata te fortalece. Hoy hay una gestión empoderada porque si pudimos administrar con muy poco en un tiempo de crisis sanitaria mundial, haremos una muy buena gestión cuando todo comience a mejorar.
El segundo proyecto, muy valioso y trascendental en la economía del departamento, es la creación de un parque agropecuario de 3.600 hectáreas; prácticamente estamos triplicando las áreas cultivadas del departamento. Esto es un cambio real. Queremos apostar por las mejores tierras agropecuarias del departamento, desde donde está el Canal Matriz Cañada Colorada hacia el oeste, con posibilidades ciertas de buenas inversiones y desarrollo. Queremos que la producción forrajera, de la papa, ajera, caprina despegue y podamos verla y verificarla y ser partícipes del proceso. Dejar de ver tierras del Estado que hoy son usurpadas, donde se llenan de residuos, no se cuidan ni generan trabajo. Este pedido al Concejo es para que me dejen hacer el parque, pero también que me permitan dar lugar a inversores que traigan una planificación real para esa zona y cuyo precio de adquisición sea el precio que la Comisión evaluadora Provincial determine. Les puedo asegurar que con 3.600 hectáreas más, destinadas a la producción agropecuaria, cambiará la vida de Malargüe y comenzaremos con la diversificación de la matriz productiva y por fin vamos a ver tierras –hoy ociosas- a disposición del municipio al servicio de la producción y el trabajo. Ojalá lo traten pronto porque es fundamental para el futuro del departamento, es la forma de reactivar tras la pandemia y es una mirada de que no todo es petróleo y minería. Los malargüinos somos capaces de diversificar la matriz del departamento y así salir adelante ante las adversidades, características plenas de nuestros antepasados, de aquellos que vinieron a vivir en esta tierra. Los grandes proyectos de este departamento se hicieron hace 60 o 70 años, no se hicieron hace 20 o 30 años, porque había que vivir y por eso en esto 70 años ponemos tanto énfasis en reconocer a nuestros precursores.
El tercer proyecto tiene que ver con permitirme regularizar el precio de venta para todos los terrenos municipales. Si observan la cantidad de ordenanzas que tenemos donde se autoriza por regiones o barrios. Un ejemplo, un terreno para vender sale 10 pesos el metro cuadrado y el terreno de al lado, del cual está separado solo por una calle, sale 480 pesos el metro cuadrado cuando hablamos de una hectárea de 480.000 pesos, esto es algo inviable pagarlo. Malargüe necesita esto porque el 80 por ciento de sus terrenos no tiene regulación dominial. Esto es parte del Plan de Ordenamiento Territorial que hemos hecho, estas son las cosas que no se hicieron porque si no tengo nomenclatura catastral, no tengo regularizado el tema dominial, la comuna no puede cobrar sus servicios. Tenemos dos obras de agua potable terminadas, solo resta abrir la válvula para que los vecinos cuenten con esa conexión y sin embargo, hoy no se pueden conectar. Estos son los cambios reales que queremos hacer, casi 1000 familias con acceso a un servicio indispensable como el agua potable, terminada y pagada; no pueden hacer uso del mismo por esta razón. La verdad que esto es lo que teníamos que hacer, por eso envié este proyecto al Concejo. Les pido a ellos que traten este proyecto con suma urgencia, porque quienes hoy tienen que recibir el agua potable en esas zonas son los vecinos. La velocidad del tratamiento del proyecto tiene que ver con la velocidad de llevar soluciones a un grupo de vecinos, surgidas de una obra cuyo costo fue lo mas difícil de sortear. Nosotros tuvimos 75 millones de pesos de recupero de obras que ya estaban en ejecución y contrato a partir del traspaso de Gobierno de Don Jorge Vergara. Proyectos y obras que estamos terminado y concluyendo de abonar, algo que debimos hacer con sangre, sudor y lágrimas. A los sueldos debíamos sumar estas obras y con las regalías por el piso y cumplimos. Necesitamos con suma urgencia la autorización para que el Poder Ejecutivo pueda transferir todos los terrenos.
Son tres proyectos que cambiarán la vida de los vecinos y del Municipio porque podrá comenzar a ordenar el territorio. Esta semana, de forma definitiva, convocaré a la Audiencia Pública por el Plan de Ordenamiento Territorial. Tuvieron cuatro meses, los vecinos y también los dirigentes que se oponen a todo, para leer los documentos. Los escuché pedir postergación por tres veces y lo acepté, ahora bien, ya está; se hace la audiencia pública, se enviará al Concejo Deliberante y luego se continuará con los talleres. Este es un plan terminado, logrado (algo que no mucho municipios tienen) y que por irresponsabilidad política de esos mismos dirigentes que hoy no están acá por mezquindades. Presidente de la Cámara de Comercio, le tengo que decir algo, felicito a Ud por este almuerzo pero que no estén ellos aquí es una falta de respeto que ellos no estén acompañándolo a usted y a la Cámara de Comercio. Este no es el lugar de las mezquindades políticas, este es el lugar donde todos los malargüinos celebramos los 70 años; donde hay un esfuerzo de todos los integrantes de la Cámara en brindar un almuerzo para discutir sobre el futuro del departamento. Y si ustedes vieran el esfuerzo que hace la Cámara y sus integrantes, los detalles para poder hacerlo, el tiempo que lleva organizarlo, sin ingreso para ellos de ningún tipo, considero que es una falta de respeto que hoy ellos no estén aquí.
Para culminar, dos proyectos y un par de agradecimientos. El primero, a Rodolfo Suárez –nuestro gobernador- por el acompañamiento en este año. Para mí es un orgullo que podamos tener una relación fluída y podamos conseguir respuestas ante la emergencia y las urgencias. En segundo lugar, aquí hay dos personas fundamentales y claves que los malargüinos no vamos a olvidar nunca, porque fueron partícipes fundamentales de una obra que ya es histórica, una obra esperada como es Portezuelo del Viento. Hablo de Julio Cobos y Alfredo Cornejo, ambos fueron necesarios y sus contribuciones en su tiempo fueron fundamentales. Los malargüinos no olvidaremos jamás lo que hicieron, ambos nos acompañaron y no pensaron en los 23.500 electores que somos en Malargüe; pensaron en un pueblo a desarrollar, en un departamento de vasta superficie donde tenemos que hacer actividades productivas. En metros cuadrados, Malargüe es más grande que Tucumán, que Suiza; imaginemos lo que será este departamento con una promoción industrial para la región. ¿Cuántos oásis productivos se podrán generar en un vasto territorio virgen al día de hoy? Hay que pensar en ese escenario. Mi otro agradecimiento, es para un amigo de Malargüe que ha sido criticado muchas veces por defender esta tierra. Lo critican por habernos defendido y acá siempre será bienvenido, hablo de Emilio Guiñazú, Subsecretarío de Energía de Mendoza. Sin lugar a dudas, un funcionario que trabajó para Malargüe, se comió los palos por este departamento; él es artífice de otros logros que se generaron en este departamento. Con la vuelta de Potasio Rio Colorado a la provincia se abre una ilusión, una esperanza después de 9 años de un proyecto en punto muerto. Punto muerto a causa de un gran error y ese fue que se fuera Vale del país, por incumplimiento de contrato. Con la vuelta de Potasio a la provincia se abre una ilusión, una esperanza y confío que el trabajo mancomunado de Provincia y Municipio permitirán lograr desarrollar ese proyecto nuevamente.
Nuestro departamento necesita producir y convoco a todos los malargüinos, a los inversores a confiar en una gestión que apuesta por el desarrollo, que nos interesa acompañar esos proyectos. Hoy estamos con el Parque agropecuario, pero estoy convencido que tendremos también el Parque de Pata Mora, fundamental porque allí comenzará otra historia de este departamento. Este municipio colaborará en todo lo que necesiten. Toda la actividad del Estado y todo lo que deseamos hacer no sirve si los vecinos, los emprendedores, los inversores no nos acompañan. Hoy Malargüe está acompañando un inversor que viene a poner un horno de ladrillos, muchos de los que no vivan aquí se reirán por esto pero es verdad: no tenemos ese producto rectangular de arcilla y calor aquí. No pudimos lograrlo nunca, bueno, ahora es tiempo de hacerlo. Les puedo asegurar que vamos a tener, antes que termine el verano, nuestra primera partida de ladrillos de Malargüe, con mano de obra malargüina. Buscaremos todas las alternativas para seguir desarrollándonos. Prácticamente todo el oeste malargüino de nuestro departamento tiene conexión a internet en banda ancha, nuestros pobladores del oeste lo saben. Merced al convenio con la provincia, los habitantes de Carapacho, Salinilla, El Cortaderal y Agua Escondida saben de que estoy hablando. Es decir que en muchos parajes llegará primero internet, antes que la energía eléctrica misma; lo que es cuando uno se pone a trabajar y buscar oportunidades. Hoy estamos llevando una línea de 13.2 KV a La Junta. Si hubieron obras esperadas, esta es una. En el año 2009, un candidato nuestro (cuando yo militaba en la juventud) prometió esto y los opositores salieron a decirle que era venderle humo a la gente y hoy este Intendente está demostrando que no es así. Vinimos y comenzamos la obra hace 30 días atrás, se quiere y se puede y aquí mi agradecimiento al Gobierno de la Provincia.
El año pasado, en pleno proceso electoral, tuve la oportunidad de viajar e inaugurar un pozo no convencional con el entonces Gobernador Cornejo a Llancanelo. Con una línea eléctrica de 33 KV y hoy está comenzando a construirse, gracias al petróleo también, a la política en el sector que comenzó en el 2015 y el plan de estímulo para las petroleras. Pero no se agota esto en Llancanelo, hoy comenzamos a trabajar para llevar energía eléctrica de ese lugar a Carapacho y cerrar un anillo eléctrico, aunque sea bifilar, con Los Morados /Pierre Auger. Eso es aprovechar oportunidades, ojalá podamos habilitarla antes que termine mi gestión. Así los vecinos de El Salitral tendrán su energía eléctrica.
Es un año difícil, pudimos invertir 75 millones de pesos en obras directas, fuimos capaces de inaugurar 11 obras en nuestro departamento. Solo una obra está paralizada y es la del adoquinado del Barrio Belgrano que retomaremos muy pronto. En los próximos días estamos comenzando la red de gas de Colonia Pehuenche, otra de las obras históricas que el departamento venía solicitando. Así como hacemos el esfuerzo y unas cosas se notan y otras no; también empezó un cambio cultural. A partir de ahora en el departamento vamos por el camino de la contribución, que el vecino pague la obra, que quien recibe la asistencia del Estado pueda devolverlo en algo a la población; ese es el camino a lograr. Este municipio durante la pandemia prácticamente ha gastado 30 millones de pesos en asistencia social. Este monto equivale a 6 salas de usos múltiples que como intendente decidí no hacer porque creo que este año lo importante es la salud y que se pueda comer al menos. Y no me arrepiento porque estamos llegando a fin de año y muchos de esos malargüinos no les faltó el pan de cada día. El próximo año será distinto y tengo fe que será distinto. Estoy convencido y tengo fe que este fue el año de la tormenta. Los tres años que vienen, creceremos, administrando con eficiencia a partir del todo los que nos tocó sortear y vendrán los cambios que todos esperamos para este departamento.
¡Feliz Día Malargüe!
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