Malargüino abanderado en Sportivo San Luis

Juan Jofré es uno de los chicos que representa a nuestro departamento en el Club Sportivo San Luis, desde aquel día en que Aldo Paredes, vino en busca de jugadores tras el acuerdo con la Municipalidad de Malargüe y la Dirección de Deportes. Hoy dialogó con nosotros para contarnos su experiencia fuera de nuestra ciudad.

¿Cómo fue que te enteraste que quedaste seleccionado?

“Recuerdo que aquel día que vinieron a hacer la prueba nos dijeron: “Sólo seleccionamos a dos jugadores pero el resto no se tiene que bajonear, porque vamos a tener en cuenta a varios en un futuro”. En ese momento jamás pensé que yo era uno y cuando terminó la práctica me preguntaron si me iría a San Luis a jugar y si tenía la chance de viajar. Yo ni lo dudé en ese momento y les dije que sí, porque mi sueño es poder llegar a primera, después hablaron con mis padres y en el club me recibieron re bien.”

¿Cómo reaccionaron tus viejos en ese momento?

Ni bien terminó la práctica, mi mamá me vino a buscar y le dijeron mis compañeros que había quedado y ella no les creía, cuando me subí al auto y le dije yo que me iba a San Luis, nos largamos a llorar. Fue un momento de muchísima alegría, nos abrazamos y no contuvimos las lágrimas. Después le conté a todo el mundo, a mi papá que estaba trabajando, a mis abuelos, a mi madrina, fue muy emotivo, muchísima felicidad.

¿Cuándo cayeron que te ibas a ir lejos, hubo alguna duda?

Sí, quizás algunas por el tema del estudio, de donde iba a vivir, pero nunca duraron en que tenía que viajar, porque era para cumplir mi sueño. Después cuando hablaron con los coordinadores del club, se enteraron que me iban a dar pensión, escuela, una beca y ya se despejaron todas. Obviamente que no fue fácil, porque para mi era algo totalmente nuevo, igual no me sentí lejos en ningún momento.

¿Cómo fue el recibimiento en San Luis?

Cuando llegué, me presentaron con mis nuevos compañeros, con los profes, con la gente de la pensión. Me hicieron un pasillito donde ligué (se rió). Pero los chicos allá se portaron de 10, me ayudaron a integrarme al toque, fuimos sus primeros compañeros de otra provincia y la verdad que estamos muy agradecidos por cómo nos trataron. Hoy me siguen ayudando con todo.

Me decías recién que tus viejos tenían algún tipo de temor con el tema del estudio, pero para despejar todo tipo de dudas ¿terminaste siendo abanderado?

Sí, es verdad. Yo creo que me ayudó muchísimo el haber salido de una escuela técnica en Malargüe, ahí te exigen un montón, hoy estoy en un lugar donde quizás lo más importante es el deporte pero te piden buenas notas. Eso me facilitó las cosas acá, nunca imaginé ser abanderado y ver a mi familia llorar de alegría, me hizo muy bien. No es lo mismo hacer un gol, que ser abanderado de una escuela, las dos cosas son muy importantes, pero hoy esto que estoy viviendo es incomparable.

En el club ¿qué te pidieron en cuanto al estudio?

Al principio me asusté un poco, porque te pedían un promedio mínimo de 8,50 para jugar y yo siempre fui un alumno de 7, así que me esforcé mucho y por eso llegué a los 10. Lo bueno de esta escuela del club es que nos permite disfrutar de todo lo que tiene que ver con el deporte, creo que cualquier deportista quisiera ir a una escuela así y es algo que a mi me hizo muy bien.

¿En algún momento dudaste en seguir en San Luis, con todo esto de la Pandemia?

Al principio no, yo dije ‘son 14 días, aprovecho para estar unas semanas con mi familia y vuelvo’, pero después fueron otros 15 días más y otros 15 y otros 15 y uno empieza a dudar, porque se terminó el año y ya no sabíamos que iba a pasar, yo quería al menos volver a entrenar. En marzo volvimos a San Luis y una vez que estás acá ya te tranquilizas, si jugamos o no, después lo vemos, pero yo quería volver al club y eso lo disfruto muchísimo.

Si bien Sportivo San Luis hoy está lejos de jugar en primera, tiene la chance de jugar partidos de Copa Argentina y enfrentar a los grandes, ¿Eso genera aun más ilusión? 

Sí, yo al club lo conocí por ese partido ante River, que se lo empató en el final y el Pity Martinez logró ganarlo con un centro que se clavó en el ángulo, pero después le ganó a San Lorenzo y se hizo aun más conocido. Además Paredes es un tipo muy reconocido, sobre todo para los hinchas del Ciclón. Encima este año le ganaron a Huracán y te genera esa ambición, de por qué no jugar uno de esos encuentros ante un grande de primera, uno siempre quiere llegar a eso. Yo voy paso a paso y todavía me queda mucho en inferiores, pero me siento muy bien. Si bien este año es complicado porque estuvimos mucho tiempo parado, me exijo muchísimo para dar lo mejor de mi.

¿Fue un alivio para tu familia el tema del beca?

Sí, la verdad que si. Mi familia no tiene un gran poder económico y no era sencillo afrontar todos estos gastos. Estoy realmente muy agradecido con esos acuerdos que tuvo el Municipio con el club, porque gracias a eso hoy tengo esta oportunidad que es única. Hoy la Dirección de Deportes demostró que con un poco que pueden hacer ellos y otro poco que podemos hacer nosotros, se puede llegar muy lejos, por eso mis compañeros y yo queremos dar lo mejor dentro de la cancha y también afuera, porque estamos representando a Malargüe en un club tan importante como este. Toda mi vida voy a estar agradecido con estas oportunidades que nos dieron, termine como termine la historia, yo me siento muy apoyado por todos, estoy muy agradecido desde aquel que mandó un mensajito de suerte, hasta el Intendente y el Director de Deportes que hicieron esto posible.

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