Sendas Culturales llenan el centro de música, tradición y espíritu navideño este sábado

Desde las 18:00 hasta la medianoche, tres escenarios en simultáneo ofrecerán propuestas para toda la familia en Plaza San Martín, CAPRA y el Reloj del Cincuentenario. Este sábado 20, la ciudad vivirá una nueva edición de Sendas Culturales, una propuesta pensada para disfrutar en familia y celebrar el encuentro a través del arte, la tradición y la identidad local. La actividad se desarrollará desde las 18:00 hasta las 00:00 horas, con tres escenarios en simultáneo ubicados en Plaza San Martín, CAPRA y el Reloj del Cincuentenario. Durante la tarde y la noche, vecinos y visitantes podrán recorrer los distintos espacios y ser parte de múltiples propuestas culturales. Entre las actividades destacadas, Papá Noel realizará un paseo por los tres escenarios, recibiendo las cartitas de todos los niños y niñas, sumando un clima especial en la antesala de las fiestas. Además, se podrá disfrutar del paseo de las candidatas de la Fiesta Nacional del Chivo y de la Fiesta Nacional de la Vendimia, representando tradiciones profundamente arraigadas en la cultura regional. Uno de los momentos más esperados tendrá lugar en el escenario de Plaza San Martín, donde se realizará la proclamación de la Reina del Salitral, un acto que convoca a la comunidad y pone en valor las celebraciones populares. Sendas Culturales invita a compartir otra tarde y noche de cultura, encuentro y celebración, reafirmando el espacio público como punto de reunión y disfrute para todas las edades.
Un recibimiento que emociona: las escuelas rurales llegaron a Malargüe para vivir sus Olimpiadas

Entre abrazos, aplausos y una ciudad que los espera con el corazón abierto, los niños y docentes de las escuelas rurales iniciaron una nueva edición de las Olimpiadas Rurales, una celebración que los integra, los reconoce y los hace protagonistas en los 75 años de Malargüe. Las escuelas rurales ya están en Malargüe para vivir una nueva edición de las queridas y esperadas Olimpiadas Rurales, un acontecimiento que llena de orgullo al departamento y que, año tras año, representa una oportunidad invaluable para que los estudiantes que viven lejos de la ciudad puedan reencontrarse, compartir y sentirse parte de una comunidad que los abraza. Desde temprano, alumnos y docentes fueron recibidos en el Reloj del Cincuentenario, donde la emoción se hizo sentir desde el primer momento. La comunidad malargüina se acercó para acompañar la tradicional caravana de bienvenida: familias, vecinos, instituciones y autoridades se unieron en un gesto sincero de cariño y reconocimiento hacia los pequeños protagonistas que recorren kilómetros para ser parte de esta celebración. Entre carteles llenos de colores, globos agitados en lo alto, aplausos interminables y sonrisas que hablaban por sí solas, los niños ingresaron a la ciudad sabiendo que Malargüe los estaba esperando. Para muchos de ellos, no es habitual visitar la ciudad, por lo que este recibimiento se convierte en un recuerdo que llevarán por siempre. La caravana culminó en el Polideportivo Municipal Malal-Hue, donde los esperaba un emotivo acto de apertura y una merienda saludable que compartieron juntos, reforzando el espíritu de unidad, compañerismo y alegría que caracteriza a las Olimpiadas Rurales. A lo largo de los próximos días, todas las actividades deportivas y recreativas se desarrollarán en ese mismo espacio, transformándolo en un punto de encuentro clave para esta gran fiesta educativa. Este año, además, la participación de los estudiantes rurales adquiere un significado especial: serán parte del Desfile Cívico Militar por el 75° Aniversario de Malargüe, llevando consigo la representación y el orgullo de cada una de sus instituciones. Su presencia es un recordatorio vivo del valor de la ruralidad, del esfuerzo diario y del compromiso de las familias y docentes que sostienen la educación en cada rincón del departamento. El Municipio de Malargüe, como cada año, trabaja para que estos niños y niñas puedan estar presentes y vivir esta experiencia única. Porque detrás de cada caravana, cada aplauso y cada abrazo, hay un mensaje claro: Malargüe es una sola comunidad, diversa y unida, que celebra a sus niños rurales como parte esencial de su identidad y de su historia.
