“El Observatorio Pierre Auger y el Planetario van a la escuela”, un programa que lleva el universo a las aulas

Fecha de publicación: 25/04/2026

Con una propuesta conjunta entre el Observatorio Pierre Auger y el Planetario Malargüe, estudiantes de zonas rurales y urbanas acceden a experiencias científicas que despiertan vocaciones y acercan el conocimiento a cada rincón del departamento.


La Secretaría de Desarrollo Económico destacó una iniciativa que reafirma el valor de compartir el conocimiento como motor de crecimiento: “Hay caminos que no solo se recorren… se comparten”. Bajo esa premisa, durante el mes de abril comenzó el programa “El Observatorio Pierre Auger y el Planetario van a la escuela”, una propuesta que lleva la ciencia más allá de sus espacios tradicionales para encontrarse con algo esencial: el deseo de aprender, preguntar y descubrir.

El Observatorio Pierre Auger viene consolidando desde hace años una sólida política de vinculación educativa a través de su programa de extensión. En esta oportunidad, sumó la participación del Planetario Malargüe, con el objetivo de enriquecer la experiencia y fortalecer el acercamiento al conocimiento astronómico.

La articulación entre ambas instituciones potencia una oferta científica de alto nivel, combinando investigación internacional con herramientas accesibles de enseñanza. De este modo, se amplían las oportunidades para que más estudiantes, especialmente aquellos de contextos rurales, accedan a experiencias educativas significativas.

En este marco, el programa llegó a distintos puntos del departamento, incluyendo las escuelas de El Alambrado, El Manzano y Bardas Blancas, además de establecimientos educativos de la ciudad. Allí, estudiantes y docentes participaron de actividades que transforman la manera de aprender: realizaron prácticas de física experimental, detectaron rayos cósmicos mediante instrumental específico y observaron la Luna y el Sol a través de telescopios.

Cada una de estas experiencias propone un aprendizaje activo, donde la ciencia se vive en primera persona. Así, no solo se fortalecen los contenidos académicos, sino también el pensamiento crítico y la vocación científica de los jóvenes.

Desde la Secretaría remarcaron que el programa no solo lleva conocimientos, sino también oportunidades, herramientas y futuro. En este sentido, Malargüe continúa consolidándose como un territorio donde la ciencia y la educación se integran, demostrando que incluso en los lugares más alejados, el universo puede estar cada vez más cerca.

Compartir en redes sociales

Facebook
X
WhatsApp
Threads

Notas relacionadas