Desde Defensa al Consumidor alertan sobre fraudes bancarios, falsas amenazas de embargo y promociones inexistentes. Piden a los vecinos no actuar por miedo y realizar consultas oficiales.
Cecilia Aguilera, a cargo de Defensa al Consumidor, expresó que a comienzos de este año se había registrado una baja en las ciberestafas, aunque desde marzo volvió a notarse un incremento en los casos de fraudes de todo tipo.
“Hay estafas millonarias. Algunas se hacen públicas y otras directamente no llegan a nuestra oficina”, señaló.
Entre las situaciones más frecuentes, explicó que cuando una persona es engañada para sacar un préstamo, los bancos generalmente suelen hacerse cargo. Sin embargo, cuando el propio usuario transfiere dinero al estafador, muchas entidades consideran que fue una operación autorizada y no realizan devoluciones.
Aguilera indicó además que muchas víctimas, especialmente personas con pocos conocimientos tecnológicos, necesitan acompañamiento para regularizar sus deudas y evitar caer en falsos asesores que cobran dinero. “Les pedimos que se acerquen a Defensa al Consumidor para guiarlos gratuitamente”, afirmó.
También advirtió que los estudios jurídicos no pueden llamar a familiares o lugares de trabajo para reclamar deudas, y recordó que los mensajes de supuestos embargos suelen ser falsos. “Para un embargo debe existir primero una notificación judicial formal”, aclaró.
Desde el organismo remarcaron además que los delincuentes suelen aprovechar la desesperación o el desconocimiento de las personas para actuar rápidamente mediante llamados, enlaces falsos y mensajes intimidatorios. Por eso recomiendan no brindar datos personales, claves bancarias ni códigos de verificación, y consultar siempre a través de canales oficiales antes de realizar cualquier operación.
Por último, desde Defensa al Consumidor remarcaron que no existen promociones ni descuentos especiales para jubilados o pensionados difundidos por mensajes o redes sociales. Ante cualquier duda, recomiendan consultar únicamente en páginas oficiales o acercarse a la oficina de Defensa al Consumidor.





