Desde las 20 horas, cientos de malargüinos y turistas colmaron el predio para disfrutar de El Chivo Rock, una jornada a puro rock local que cerró con gran convocatoria y con los puestos gastronómicos y de ventas trabajando al 100%.
La Fiesta Nacional del Chivo vivió este domingo su quinta y última noche con una propuesta que se consolidó como uno de los momentos más convocantes de la edición El Chivo Rock. Desde las 20 horas, el predio comenzó a llenarse de malargüinos y turistas que se acercaron para disfrutar de un cierre distinto, marcado por el sonido de guitarras, la energía del rock y el talento de artistas locales que fueron protagonistas de una velada inolvidable.
La locución de El Chivo Rock estuvo a cargo de Ashlen De La Vega, quien acompañó cada presentación con profesionalismo y calidez, aportando dinamismo a la jornada y guiando al público a lo largo de la quinta y última noche de la Fiesta Nacional del Chivo.
La apertura de la noche estuvo a cargo de MIB, que dio el puntapié inicial con un show sólido y potente, logrando rápidamente captar la atención del público y encender el clima rockero. Con una puesta en escena firme y un repertorio bien elegido, la banda marcó el rumbo de lo que sería una noche cargada de música y participación del público.
Luego fue el turno de Fracción Eclipse, que sumó intensidad y fuerza sonora al escenario. Su presentación se destacó por la precisión musical y la conexión con los asistentes, que acompañaron cada tema con aplausos y ovaciones. A continuación, Teloneros aportó frescura y dinamismo, manteniendo la energía en lo más alto y logrando que el predio se mantuviera activo y vibrante.
Uno de los momentos más destacados de la noche llegó con la presentación de Natalia Natalia, que ofreció un show con identidad propia y una marcada presencia escénica. Su propuesta sumó diversidad al Chivo Rock y fue muy bien recibida por el público, que respondió con atención y entusiasmo a cada canción.
El recorrido musical continuó con Cuatro Cuartos, banda que desplegó un set contundente y bien ajustado, generando un ida y vuelta permanente con la audiencia. Disueltos mantuvo la intensidad con un show directo y cargado de energía, reafirmando el buen nivel del rock local y sosteniendo el clima festivo en el predio.
En la recta final de la noche, Lavanda aportó un clima envolvente y una propuesta sonora que invitó a disfrutar y dejarse llevar por la música, preparando el terreno para el gran cierre. Finalmente, Pájaros Negros fue el encargado de bajar el telón de El Chivo Rock con una presentación potente y celebrada, que dejó al público con la sensación de haber vivido una noche especial.
Mientras el escenario principal concentraba la atención musical, los puestos gastronómicos y de ventas trabajaron al 100% durante toda la jornada, evidenciando el gran movimiento de público. La oferta de chivo a la llama, comidas típicas, bebidas y productos regionales acompañó el desarrollo de la noche, convirtiéndose en un atractivo fundamental y fortaleciendo el impacto económico y turístico de la fiesta.
De esta manera, la Fiesta Nacional del Chivo cerró una nueva edición con un balance altamente positivo. El Chivo Rock no solo ofreció un espacio destacado para los artistas locales, sino que también reafirmó el espíritu popular y cultural de un evento que sigue creciendo año tras año y que ya forma parte de la identidad de Malargüe y de toda la provincia.





