No es lo mismo el otoño en Mendoza; en Malargüe no solo es hermoso, también es mágico. Los colores ocres de los árboles contrastan con el cielo azul, creando paisajes únicos que invitan a disfrutar de la naturaleza y a protegerla.
En esta época del año, muchos vecinos sienten la tentación de usar fuego para limpiar hojas secas. Sin embargo, la práctica está prohibida por la Ley provincial 6099/1993 y la Ordenanza Municipal 2084/2021. La Dirección de Gestión Ambiental de Malargüe enfatiza que, además de ilegal, la quema de hojas es dañina en múltiples aspectos.


Entre los principales riesgos se encuentran la emisión de monóxido de carbono y otras sustancias tóxicas que afectan las vías respiratorias, especialmente de niños, personas mayores y pacientes con enfermedades crónicas. Además, los incendios accidentales que pueden originarse son difíciles de controlar y representan un peligro para toda la comunidad.
El impacto ambiental también es significativo: la quema de hojas deteriora la composición del suelo, afectando sus nutrientes, insectos y microorganismos esenciales. Este acto contribuye al cambio climático y altera el ecosistema local.
Por el contrario, las hojas secas pueden convertirse en un recurso valioso si se dejan descomponer de manera natural. Nutren el suelo, conservan la humedad, protegen raíces, albergan insectos y pequeños animales, y devuelven nutrientes que serán absorbidos por las plantas durante la próxima temporada de crecimiento.
La Municipalidad invita a todos los vecinos a sumarse al cuidado del medio ambiente.
“No quemes las hojas secas. ¡Sumate al buen ambiente!”





